El sol iluminaba todo el cuarto a través de la ventana que,tras donde me encontraba yo tumbado, estaba abierta para que entrase la agradable brisa de verano mañanera.Lentamente iba despejándome.Cuando por fin abrí los ojos,la luz del sol me deslumbró y tuve que cerrarlos de nuevo durante unos segundos,y aunque eso me dio ganas de dejarlos cerrados y volver a dormirme,no lo hice.Me destapé,y al destaparme también destapé a alguien más:Elena.Me apoyé sobre un codo y me quedé contemplándola dormida.Su pelo castaño que llegaba un poco por debajo de sus hombros tapaba parte de su cara,pues estaba tumbada de lado.Sus preciosos ojos marrones,que hacían que entre nosotros dos no hiciesen falta las palabras,estaban ahora cerrados.Más abajo se encontraba su naricita y,siguiendo,sus labios.Unos labios finos y suaves,unos labios que a menudo no podía dejar de besar y contemplar,sobre todo cuando se tornaban en una sonrisa.Ahora sus boca estaba medio abierta,como suele pasar a veces mientras dormimos.Su cuerpo,que para qué mentir,a mí me parecía perfecto,se encontraba practicamente visible.Por arriba solo la tapaba un sujetador blanco y negro,como de cebra,y abajo una mini-falda,que supuse que por moverse mientras dormía se le habría subido,ya que estaba totalmente levantada,lo cual dejaba al descubierto sus bragas;amarillas y azules.Al rato de estar observándola,se movió un poco y entonces le empezó a dar el sol en la cara.Medio dormida,se los empezó a frotar.Cuando por fin abrió los ojos y me vió,dijo sorprendida:
-¿Qué cojones...?
No la dejé terminar.En cuanto empezó a hablar me tiré a por ella.Mientras la tenía abrazada,la daba achuchones en la mejilla,luego en los labios,luego otra vez en la mejilla...
-Felicidades,has ganado el premio a la paciencia.-Le dije cuando por fin paré de achucharla.
-¿Premio a la qué?
-A la paciencia.Te ha sido otorgado por llevar aguantándome justo cuatro meses.-Entonces noté en su expresión que lo comprendía.A los pocos segundos se puso a sonreir del mismo modo que sonreía yo y se lanzó de nuevo a mis brazos.
-Es que me pagas por aguantarte,¿sabes?-Dijo con sonrisa picarona.Entre nosotros eso de "pagar" quería decir,más bien,"sexo".Vamos,que el significado verdadero de eso era que...bueno, se entiende,¿no?
-Pero seguro que odias que te pague.¿Acaso te gusta?
-Pues no sé,no sé.Tal vez si me pagas de nuevo recuerde si me gusta o no.-Su cara de pervertida cada vez era mejor.Y,aunque no podía ver mi propia cara,estaba seguro de que la mía debía de ser también increíblemente pervertida.
No hizo falta que respondiese,se tiró encima de mí.Con toda la pasión del mundo comenzamos a besarnos.Parecía que cada beso fuese a ser el último beso que nos diésemos.Practicamente solo respirábamos cuando nos mordíamos un poco en los labios y,cuando entre beso y beso,suspirábamos de la excitación.Yo,que ya de dormir tenía mi largo pelo castaño despeinado, tenía ahora el pelo aún más alborotado.Tras un último mordisco en uno de mis dos piercings del labio inferior,me empezó a desabrochar la camisa negra con la que yo había dormido,ya que a ella le encantan las camisas negras.Entonces empezó a bajar mientras me daba besos por el cuello,el pecho,la tripa...Y,como quién no quiere la cosa,empezó a tocar en cierto bulto que,tras todo lo que acabáis de leer,había ido creciendo.
-Vaya,¿qué es esto?-Parecía que ya empezaban nuestros jueguecitos de roles.-Uhm,parece muy grave,creo que voy a tener que curarlo.¡Tienes suerte de tener a tu enfermera cerca!A ver,déjame que lo cure.
Por un momento recordé la primera vez que ella y yo lo hicimos,y mis nervios y vergüenza.Sin embargo ya apenas solía sentir vergüenza,simplemente me dejaba llevar.Total,¿qué más daba? No tenía por qué sentir vergüenza de que ella me viese nada,la persona más importante para mí.
Asi que me levanté un poco y fui bajando mi ropa interior lentamente hasta que me la quité del todo.Ella se puso encima de mí,con una mano sobre,como ella decía,un peligroso tumor que tendría que curar.
-Enfermera,¿cómo se cura esto?
-Pues verá,normalmente frotando o mojándolo se puede curar,pero a veces es necesario,cómo podría decírselo...Bueno,ya lo verá,ya que si se lo explico tal vez no lo entienda.Ya sabe,la jerga de la medicina y tal.
Ella llevaba un buen rato húmeda,cosa que no costó mucho notar al poner mi mano en su pubis.
-Vaya,creo que tienes un problema de goteras o algo.-Bromeé.-Quizás se haya roto una tubería por dentro o algo,debería explorar con mis herramientas para arreglarlo.
-Sí...-medio gimió,pues metí mis dedos-herramientas en ella.-No estaría mal.
Cuando no podríamos estar más cachondos,pasó lo que menos nos habría gustado que pasase.
¡Toc,toc!,se oyó en la puerta.A más o menos la velocidad de la luz yo me tumbé boca abajo con la sábana tapándome de cintura para abajo y ella salió disparada hacia la puerta tal cual,es decir,en sujetador,con minifalda(mal colocada,por cierto),el pelo despeinado y una cara de perversión que no podía con ella.
-Deberías llamar a tus abue...-Entonces la madre se fijó en ella,que hasta entonces estaba mirando unas hojas que llevaba.-A tus...a tus abuelos para preguntarles que qué tal están y tal.
-Ah,vale mamá.Pues bueno les llamo ahora y así ya me lo quito de encima.
Así ya me lo quito de encima...entonces pensé en que justo se me acababa de quitar ella de encima y me entraron ganas de reír pero hasta que su madre se fue no dejé de de aguantarme la risa.
-¡Me cago en la hostia,joder!¡Siempre cortando el royo,macho!.-Venía hacia mí gritando.
-Bueno,por lo menos esta vez me parece que no me han visto nada.-Dije mientras me secaba las lagrimillas de la risa.
-¡Ja-já!-dijo sarcásticamente.-No me hace gracia,joder.
-Bueno,tranquila,algún día se volverán más atentos y se darán cuenta de qué estamos haciendo.Además,con tus paredes de papel que se oye todo,no creo que sea muy difícil.
-Sí,bueno,supongo.
-Venga,¿qué te parece si vamos luego a comer fuera?Y,de postre,un helado.
-¡Vale!-dijo con cara de niña pequeña ilusionada.
-¡Ay,cómo me gusta tu sonrisa!
Me plantó un beso en los labios y se sentó en la silla del ordenador.Bueno,como podréis imaginar,estamos en su cuarto,su casa.No es que yo viva ahí,simplemente dormimos a menudo en la casa del otro,aunque ojalá no fuese a menudo, sino siempre.Mientras ella miraba sus cosas del ordenador,yo recordaba febrero,el principio de lo mejor que nunca me había pasado.Un día, que justo coincidió que era San Valentín,ella me agregó a la red social que más usamos,tuenti.
No tardé nada en darme cuenta de que era especial,que era una persona que entre todas las demás que yo conocía,destacaba.La única persona que se hacía notar,que me hacía interesarme,que me hacía sonreír...Supongo que no hace falta que os diga cómo se liga, pero bueno.Ya sabéis,tonteé con ella,o tal vez ella conmigo.Bueno el caso es que terminamos los dos tonteando,pero no sólo eso.Nos contábamos practicamente todo,y pronto se notó que había una confianza enorme entre nosotros,una confianza que ella nunca había tenido con nadie hasta ese punto.Sin embargo había un pequeño problema,un bache por así decirlo:tenía novio.El problema en sí no era que ella tuviese novio,pues yo sabía que me quería,que sentía cosas muy fuertes por mí.El problema era que ella tenía que admitir que esas cosas las sentía por mí y no por su novio.
Recuerdo que la vez que más daño me hizo algo que dijese fue cuando le dije que tenía miedo a perder lo nuestro y ella simplemente contestó que no había nada entre nosotros,así que no debía estar así.Por suerte yo sabía que no tenía razón,que sí había algo,y aunque me doliesen sus palabras seguí ahí.Al tiempo le dejó,y lo nuestro empezó a ser un poco más conocido por sus amigos,ya que aunque llevábamos "juntos" un mes,muy poca gente lo sabía.En realidad ella y yo no somos novios,pues nunca no hace falta eso para querernos como nos queremos.Sin embargo tenemos una especie de nombre para la relación que tenemos,ya que la gente se empeña en ponerle un nombre:browniefriends.Viene a ser una especie de juego de palabras.Novios en inglés sería boyfriends,pero nosotros no queríamos llamarlo así,y como teníamos una coña de que somos brownies,pues ahí quedó la cosa.Bueno,poco después de empezar hablar,exactamente a los cinco días,nos conocimos en persona.Fue genial,era divertida,dulce,pervertida,interesante... para los demás tal vez no,pero para mí,la chica perfecta.Estaba muy nervioso al principio,además no quería hacer nada que no debiese,pues ella tenía novio como ya he dicho.Sin embargo no pude evitar tener contacto con ella,contacto físico,es decir abrazos,cogernos de la mano...y ella,desde luego,parecía muy agusto con eso.Recuerdo el primer abrazo que nos dimos,sin contar cuando la saludé.Estábamos subiendo unas escaleras mecánicas y había una parejita abrazada.Elena me dijo que odiaba a esas parejitas.Poco después estábamos en otras escaleras mecánicas,bajando. Entonces la abracé y dije "ahora somos como esas parejitas que tú odias".No se apartó y,además, me abrazó también,sonriendo.Íbamos a un lado y a otro,y casi siempre juntísimos.A veces demasiado juntos,pues ella unas cuantas veces,sobre todo cuando yo la abrazaba,se acercaba muchísimo a mis labios picaronamente,y luego me daba un beso en la mejilla sonriendo o se lo daba yo.Aunque no quería que el día terminase nunca,al final terminó,pero quedaban muchos por delante,de hecho dos días después nos íbamos a volver a ver,de hecho ese día nos dimos nuestros primeros picos.Que el primero,por cierto,fue viendo moulin rouge cogidos de la mano en su cama...
-Bueno,¿Qué?-me estaba mirando Elena de pie.-¿Nos vamos ya?
-¿Me estás preguntando que si nos vamos ya cuando se trata de ir a por comida?¡Pues claro!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario